Construir mentes perspicaces no manipulables que lideren a su comunidad.

La masonería por excelencia es cuna de líderes capaces de proyectar con mayor exactitud sus idearios.

Programar estrategias eficaces para obtener las metas que se proponga el individuo, pues la gran capacidad que se genera en el trabajo de equipo que cotidianamente realizan dentro de la institución crean los hábitos necesarios para la organización y realización del grupo o célula de trabajo.

 

Elevar a su máximo exponencial el compromiso social que tiene el individuo con su comunidad y generación para dejar un legado aceptable y beneficioso.